Leonardo DiCaprio está acostumbrado a aparecer en titulares por sus trabajos en el cine, sus espectaculares vacaciones, sus relaciones sentimentales, normalmente con mujeres menores de 25 años, aunque la última sea una excepción, pues Vittoria Ceretti tiene 27, sus escapadas por la Riviera Francesa o sus fiestas rodeado de estrellas.
Pero esta vez la historia no va de un superyate, ni de una alfombra roja, ni de una película. Va de una cena, una propina imposible de olvidar y un detalle casi cinematográfico: una misteriosa tarjeta blanca, sin nombre de banco ni datos visibles, con la que el actor habría pagado la cuenta antes de dejar a un camarero con lágrimas en los ojos.
La anécdota fue contada por el presentador francés Benjamin Castaldi, que aseguró haber presenciado la escena durante una velada en la Riviera Francesa. Según su relato, el protagonista de Titanic y El Renacido estaba cenando con un grupo de unas quince personas cuando, al final de la noche, decidió dejar una propina de 50,000 euros. Una cantidad descomunal en cualquier lugar, pero todavía más llamativa en Francia, donde las propinas suelen ser mucho más discretas que en Estados Unidos.
Una cena en la Riviera con final inesperado
La Riviera Francesa es uno de esos lugares donde el lujo forma parte del paisaje. Por eso, ver a una estrella de Hollywood cenando en la zona no resulta especialmente extraño. Lo que sí sorprendió fue lo que sucedió aquella noche.
Según contó Castaldi en su programa matinal de Europe 2, DiCaprio se comportó de forma ejemplar durante toda la velada, pero lo que dejó sin palabras al personal llegó al final. El camarero encargado de atender la mesa descubrió que el actor le había dejado una propina de 50,000 euros y, según el presentador, acabó llorando, con lágrimas en los ojos.
No se ha revelado el nombre del restaurante ni todos los detalles de la cena.